Mucha gente


Mucha gente asume que la fotografía es tan fácil como presionar el botón de la cámara y hacer ”Click”. Como si ese ”Click” en sí mismo es capaz de resolverlo todo mágicamente. Hasta me han dicho ”Vago” ”Vive bien” ”¡Qué vida más fácil!” y la mejor de todas: ”¿Qué trabajo es ese? Pararte en frente de la gente y presionar ese botón?” Este día, queridos lectores, me levanto delante de ustedes sabiendo que si están aquí es porque respetan el arte y me leerán con criterio. 

Hacer que ese ”Click” se convierta en una linda fotografía no debe verse como un solo paso, sino como la suma de un montón de pasos pequeños que cuidados de manera especial cada uno, pueden convertirse en esa fotografía. 


Uno de esos pasos pequeños es el trabajo que debo hacer conmigo mismo para mantenerme enfocado frente a los retos que enfrento dia a dia. A ver si me explico, un día alguien me preguntó: ”¿Cómo haces para hacer fotos buenas donde quiera que vayas?” Y mi respuesta en ese entonces y ahora es la misma: NO LO SÉ. Más bien funciona de una forma muy peculiar a base de prueba y error, voy intentando todo lo que se me ocurre, todo lo que he visto o he hecho antes, y todo lo nuevo que me puedo inventar. ¿Recuerdan que el otro día les mencioné lo de mi ”Inseguridad Constante”? Bueno, desde que me reservan una fecha comienzo a tener pesadillas y a no respirar en paz hasta que llega el día, tomo las fotos y apago la cámara. Y ese sentimiento de que puedo fallar barbaramente no se me va del lado jamás. Para que tengan una idea: ¿Se imaginan que tuvieran que exponer su tesis de grado todas las semanas y varias veces? Así mismo me siento yo. 

Así que pueden tener una noción de lo difícil que es mantener la cabeza en su lugar cuando sabes que constantemente y en cada decisión que tomes será puesta a prueba tu capacidad, tu talento y tu esfuerzo. Es un exámen donde tus fallos se van a notar desde lejos, y debes estar con la mente a millón para encontrar y corregir un problema, que en ese momento, podría ser la pose, el lente, el suelo, la luz, el vestido, el viento, el lugar( Si es techado o no, que altura tiene el techo, de que color es y de que color son las paredes), el pelo, la posición de las nubes (Aunque no lo crean), la expresión, la configuraciones de la cámara o la suma de todos a la vez. Y esto pasa cada vez que hay un cambio de locación, o de vestimenta. Encima de eso, debes saber que lo que tienes delante es una persona, a la que debes animar, hacer sentir relajada y sacar su mejor versión. ¿Qué les parece?

Muchas noches, cuando llego a casa, solo quiero quedarme ahí por meses y que nadie me moleste. Pero, hoy (10.Nov.18, 2:03am) es uno de esos casos. Si, son las 2:03am y aquí estoy escribiendo mientras hago copias de seguridad de mis archivos. Porque mi trabajo no acepta el cansancio, ni la indisposición. Pero eso en las fotos no se ve.


Queridos lectores, gracias por estar aquí.

Espero que sigan viniendo a leer lo que con mucha ilusión les dejo. 


Con mucho amor,

Elías Vidal.



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