La Lluvia vs. El Fotógrafo


Tengo como procedimiento normal estar pendiente del estado del clima, sobretodo cuando voy a hacer ceremonias y/o sesiones de fotos al aire libre. Esta no fue la excepción, el problema es que el pronóstico era muy malo y no solo por ese día, sino hasta por varias de las siguientes semanas. Así que era imposible reagendar. 

Quiero aclararles que el problema en sí, no es la lluvia. De hecho, luego de que llueve el aire es mucho más limpio y los colores de las hojas, hierba, flores etc. se hacen más intensos. La mayor dificultad que nos crea la lluvia a los fotógrafos es cuando no se detiene en ningún momento porque se dañan los peinados, el maquillaje y la textura de elementos como el velo. La otra dificultad es el lodo que se hace en la tierra, que ensucia el vestido, los zapatos e incomoda muchísimo el movimiento de todos. Y este día se preparó para molestarnos, sin embargo, la terquedad no me abandona nunca y aquí iniciaron los trucos.


No nos preparamos para tener sombrillas que funcionaran con la idea, pero por suerte esta estaba en uno de los vehículos, y a veces, improvisar deja bonitos resultados.

Para serles honesto tuve que intentar convencer a la novia, porque como la lluvia no se detuvo supondrán que el ambiente no era todo lo que quiere decir ''relajado'' . Pero ellos dieron su máximo esfuerzo y yo puse cada célula creativa que tengo a funcionar, y sacamos buenos resultados. Aunque la usamos la sombrilla para una toma, estuvo presente en toda la sesión aunque no se vea en todas las fotos (Truco).

Un poco más tarde llegamos a otra de las locaciones previstas, gracias al cielo era bajo techo. Aquí, ya con el cerebro a mil por hora y las ideas carburando a tope, pudimos conseguir muy bonitas fotos.

En fin, aprendí que fuere cual fuere la situación, siempre hay una manera de hacer las cosas. El clima de ese día fue espantoso, al igual que los días anteriores y posteriores, pero no por eso había que acobardarse, después de todo nos fue bien. A parte de una lección de vida, puede agregar un poco más de confianza en mí y con ello combatir la siempre presente inseguridad. Me quedé con el sabor de que no soy un fotógrafo perfecto, pero si uno que se adapta y eso es suficiente para mí.

Queridos lectores, gracias por estar aquí.

Espero que sigan viniendo a leer lo que con mucha ilusión les dejo. 


Con mucho amor,

Elías Vidal.


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